Personalidad
Noviembre 8th, 2007 | by admin |En la red podemos caer en el olvido. Cientos de millones de páginas, de usuarios, de salas de chat, de foros, etc. Es por eso que nos definimos en la red, en parte, por nuestro avatar. El avatar nos confiere un aspecto gráfico y tangible visualmente para ser reconocidos en la red. Para no ser otro invitado más, si no alguien con un perfil determinado y concreto. Existen toda suerte de avatares, esos pequeños gráficos que no han podido ser unificados para ser utilizados en todos los entornos en que se nos reclama su presencia. En algunos foros tienen que ser forzosamente de pequeño tamaño, en otros no hay limitación, en Messenger tampoco, pero quedan reducidos a una imagen de tan solo 96×96 pixels. Del todo insuficiente para plasmar nuestra personalidad o nuestro estado de ánimo actual.
Y es en este segundo sentido que quiero hacer constar el cambio de avatar como una actitud frente a la red, y al grupo. Cambiando nuestro avatar cambiamos nuestra cara visible, nuestra intención, nuestro estado mental quizás. No cambiarlo significa inmovilismo, y eso en una red que crece a pasos de gigante a cada segundo, es casi una falta de respeto, o peor, un caer en el olvido constante y sin remedio.
Así pues, cambia tu avatar cuando creas que vale la pena hacerlo. Diariamente. En los días especiales. Cuando ocurra un suceso importante en tu vida. Pero no te conviertas en una piedra. Comunícate. El avatar también puede decir mucho de tí.
![]()

Debes estar conectado para publicar un comentario.